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| Ganadores del concurso LENITA |
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| Escrito por Style de Vivre |
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¿Quieres saber si has convencido a nuestro jurado para que te regale un conjunto de toalla y bolsa de playa de la marca Lenita? ¡Sigue leyendo! Tenemos que admitirlo: vuestras respuestas son cada vez más divertidas, ¡y así es difícil escoger a los ganadores! Pero tras muchas deliberaciones, hemos decidido que este año serán las más fashion de la playa las siguientes lectoras, que se llevan un conjunto de toalla y bolsa de Lenita modelo Karpa por confesarnos sus momentos más bochornosos en la playa. ¡Enhorabuena a todas!
Eider Díaz nos cuenta su trauma con la depilación de las ingles y EL CHICO: "Hasta hace unos años, vivía en Bilbao, lo que me ha brindado la oportunidad de pasar muchos momentos humillantes. Desde cacas flotantes que se acercan peligrosamente, a algas saliendo de mi entrepierna, sin olvidar el ver que mi colchoneta se ha alejado de la orilla y que no sé nadar y tener que pedir ayuda a un extraño para que me la empuje hasta que haga pie... Pero hay una que la recuerdo, por la situación la más humillante de todas. Una mañana soleada (como las hay pocas allí arriba), me llama por teléfono el chico (que en ese momento era EL CHICO) para ver si pasamos juntos el día y la playa. Él. Yo. Solos. Me falto tiempo para aceptar. Una vez colgué el teléfono saqué mis bikinis para ver cual me quedaba mejor, y cuando me decidí vi con horror que en 5 minutos había quedado y tenías tantos pelos en las piernas, que en fin.. no me extenderé en la descripciones más de lo deseado. Me eché la crema VET... espere un minuto... dos... tres... toqué algún pelillo para ver si ya estaba pidiendo clemencia, pero allí seguían agarrados fuertemente... Así que me cansé, me quité la crema y tiré de cuchilla, con el tiempo para ponerme el bikini, el vestido y salí corriendo. Cuando llegue a la playa descubrí el trágico final, no sólo tenía las piernas totalmente irritadas, llena de granitos, sino que estaban llenas de marcas de la cuchilla (de hecho tenía una herida que sangraba por toda mi pierna), y lo peor de todo, ni la asesina cuchilla ni la irritante crema, habían podido con la mayoría de pelos de las ingles. Ahí estaba yo, el primer día que EL CHICO me veía cerca en bikini.. y mis planes sexy me habían convertido en una mezcla de Chewaka y la Novia de Chuky..."
Laura Cuesta nos ha confesado cómo se quedó sin parte de abajo en la playa... y cómo consiguió salir del agua: "Mi experiencia más bochornosa sucedió en la playa de San Juan de Alicante. Tenía 14 años y jugué con una amiga a rebozarnos en la arena para parecer “croquetas”. Hasta ahí todo bien, pero cuando incluimos la arena de la orilla terminamos llenas de barro por todos los lados, y no se me ocurrió otra cosa que meterme en el mar para quitármela. Pues bien, al ver que tenía arena en todas partes, (y no todas esas partes estaban en contacto directo con el agua), decidí quitarme la parte de abajo del bikini para limpiarlo. Todo hubiera ido bien si no se me hubiera resbalado de las manos y caído a unos 4 o 5 metros de profundidad. Bucear tanto resultaba imposible, de hecho, ya ni se veía en el fondo (seguramente fue arrastrado por alguna corriente marina), así que tenía que buscar alguna solución. Salir así, ¡imposible! Hacer topless es aceptable, ¡pero hacer “bottomless” es demasiado! Mi amiga, que era más inteligente que yo y no se había quitado el bikini, fue hacia la orilla para coger unas braguitas que tenía en el bolso. Mientras tanto, como estaba bastante alejada de la orilla y no hacía pie, vi cómo dos hombres me llamaban para preguntarme si estaba bien, que estaba en lo hondo y era peligroso. Imaginaros a mí intentando disuadirles y yéndome hacia atrás ¡para que no me vieran! Pero bueno, rápidamente llegó mi amiga y me puse la parte de abajo. Ya no iba conjuntada, y me quedé con una parte de arriba suelta el resto del verano, pero aprendí que nunca nunca nunca hay que quitarse el bañador en el mar"
Alba Martínez nos ha hecho pasar un rato estupendo gracias a su historia de los amores imposibles con su socorrista: " Me encontraba con mis amigas en la piscina. En pleno agosto, todas en biquini tomando el sol poniéndonos bien morenas, y llegó el momento del baño.. El socorrista, que estaba buenorro buenorro, siempre nos decía que debíamos pegarnos una duchita antes de entrar, para no resfriarnos según él. Así que yo, buena de mi, le hice caso, y además quería ver si se fijaba en mi, paseándome y luciendo modelito delante de él. Me puse en marcha y junto todos mis accesorios de piscina (toalla en la cadera, pendientes (sí, pendientes en al piscina, siempre hay que estar mona!) gafas de sol, y mi nuevo biquini, por supuesto) y mi bronceador le dije al "soco", que así le llamábamos, si me podía poner cremita en al espalda para no quemarme.. Después de que se fijara en mi, y después del rato de "ligoteo" 4 años después fuí hacia la ducha. Una vez allí, estaba yo mojándome de manera sugerente (jajajajaja) y al terminar me encontraba dispuesta y lista para zambullirme de un gran salto al agua. Cual fue mi sorpresa, que de camino allí un estupeeeeeeeeeeeeendo niñito pequeño se tropezó conmigo, y mientras yo miraba a mi querido "soco", pues no lo vi. ¿Qué paso? Que de repente caí al agua con todo el chiriguito que llevaba encima y toooooooooda la piscina riéndose de mi. El colmo de los colmos, fue que todo acabó flotando en el agua, gafas, toalla, pendientes y.. lo peor de todo, EL BIQUINI!!!
Alexandra Segarra se ha llevado el conjunto tras contarnos una historia especialmente dolorosa... "Mi momento más bochornoso es muuuuuuuuuuuuuuuuy fuerte, pero que muy fuerte!!!! Piscina de pueblo, cuando tienes 15 añitos, el primer día del verano, el grupito del chico que te mola justo enfrente y tu i tus amigas claca que te claca. Momento: vamos a bañarnos, todas a la vez por supuesto!!!! y mira mi biquini qué mono, me encanta el lacito del tuyo, llevas bañador...Cascando a todo meter y sin perder el objetivo de vista, mete barriga, pelo en su sitio...y pataclán!!!! me tropiezo al bajar la escalera y me quedo "clavada". Sí, sí, literalmente: CLA-VA-DA en el primer escalón. Abierta de piernas, una pierna a la piscina y la otra entre el escalón y la pared. Un daño!!! Una VERGUUUUUUUUUUUUUUUUENZA!!!!Me quería morir!!!Ha sido el cachondeo de muuuuuuuuuuchos años posteriores... jajajajajajajaja" Sara Barberá se lleva premio por un momento bochornosísimo con sus suegros: "Cuando llevaba dos años con mi novio, mis suegros alquilaron un apartamento en la playa. Mi chico y yo fuimos a pasar unos días con ellos (en aquella época no teníamos dinero para irnos solos...). Una mañana, en la playa, mis suegros se quedaron en la toalla y mi chico y yo nos fuimos al agua. Estábamos haciendo el idiota cuando a él no se le ocurrió otra idea que quitarme la parte de arriba del biquini. Yo intenté recuperarlo pero, aún no me explico como, desapareció. Allí estaba yo, en el mar sin parte de arriba con mis suegros en la orilla esperándonos para subir a comer. Si hubiese dependido de mí, me habría quedado en el agua, pero mi chico me obligó a salir. Casi me muero de la vergüenza cuando, al salir del agua, no se le ocurre otra cosa que decir "Hemos perdido el biquini por una buena razón... ¡intentábamos haceros un nieto!". Sobra decir que pasé el resto de los días sin meterme en el agua con él. Mis suegros todavía recuerdan la anécdota". Contactaremos con vosotras por correo electrónico para pediros vuestra dirección postal y enviársela a la marca para que haga los envíos. ¡Muchísimas gracias a tod@s por participar!
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